martes, 26 de enero de 2010

ESE TOQUE QUE DA EL SABOR...



Va usted caminando por la calle y a lo lejos ya logra vislumbrar un cumulo de mantas en color rosa mexicano (el porque sera mexicano, no lo se, quizá lograron ese tono en este lugar...o tal vez por que es un rosa llamativo, de esos que hacen que uno voltee al pasar...igualito que cuando uno ve a un Mexicano en el extranjero celebrando un mundial, y si no me cree, esperese a este verano, recuerde mi comentario y compruebelo...)


Comienza a caminar entre puestos de todo, generalmente encontraremos la comida, jugos, licuados, eskimos (hechos de hielo cuya procedencia es desconocida y misteriosa) , tortas, empanadas, birria, pozole ¿que se le antoja?...


Luego encontraremos puestos de toda clase de mercancía, diga el nombre y podrá encontrarlo: ¿busca acaso una corbata Armani? ¡como no! aquí hay una, "made in Tepis" originalita, precio de remate y ni se le ocurra a ud. pensar que no es de las "buenas" ni el mismo Armani notaría la diferencia.
Lentes para sol, gorros para bebe, para niño, para adulto, cds de música, películas (aun las que están en cartelera), toda clase de accesorios para el cabello, ungüentos curativos con la receta legendaria de la abuela, juguetes, teléfonos, trastes de cocina, mandiles, manteles y un largo etcétera, etcétera.


Mas para allá encontrará también los puestos de ropa, he aquí mi lugar favorito, no solo por aquellos "tesoros" escondidos que podrá encontrar sino por la peculiaridad de sus vendedores al promocionar su mercancía, mientras ud. camina por estos pasillos llenos de gente que al igual que yo, buscan una verdadera prenda de marca, podrá escuchar desde el clásico:

Pasele, pasele!"

"Metale la mano marchante!"

(hey! a la ropa, no sean esdrújulos, jabonosos ni mal pensados, uh?)

"Chequele, ropa nueva, robada marchanta, pero ya puesta ni se nota"

"Que no le de pena! la vecina chismosa ya paso en la mañana"
"Llevese la ropa! esta ropa es como mi suegra...ya no la queremos ver..."


Todo esto mientras se intenta caminar entre otros cientos de personas, cuidando que no le vayan a robar la bolsa, a sacar el teléfono celular y mientras se termina ese tlacoyo envuelto en papel estraza que se compro al principio del tianguis.


Digame usted, ¿donde si no en un lugar como nuestra contaminada ciudad encontraríamos tanto folclor????


Aaaah, si, siempre lo he dicho, como México de efe... no hay dos.


Saludos.

No hay comentarios: